China 2024-Los orígenes marciales: Un mes inmerso en la cultura China del Kung-fu.Parte 2: Llegada a Beijing
¡Beijing Capital Airport, aquí estamos!
Mi 1era comida en China
Llegar a China es una travesía, después de tres vuelos y varias horas de espera en el aeropuerto 30+ horas de viaje en total.
El avión inicia su descenso hacia Beijing, el corazón se me sale del pecho, un nudo en la garganta y el estómago revuelto.
Llegando al Beijing Capital International Airport, había que hacer el trámite de entrada al país, hay muchas personas de diferentes países muchos y las filas son muy largas. Al llegar a la ventanilla las personas que revisan los documentos están con uniforme militar bastante intimidante, lo que decían de los chinos, que son de baja estatura creo que son mentiras.
Este agente de migración rápidamente revisa mis documentos y se muestra confundido, llama a otra persona y este a su vez, llama a un tercero, no seria la primera vez en este viaje que los chinos se van a confundir y tener que ponerse en grupo para poder resolver una situación.
Me preguntan que si soy estudiante o cual es el propósito de mi viaje, le explico en inglés, que a practicar artes marciales, aun así siguen confundidos, en ese momento recordé mi arma secreta. La carta de invitación que nos había escrito el Maestro Chen Ziqiang la cual traía un sello especial del gobierno chino. Los agentes discuten un poco más, el que parece de más alto rango da una indicación, hace un par de ademanes de desdén con la mano, probablemente porque se tardaron mucho en el trámite, uno a uno se va retirando y el ultimo solo hace notas en su computador y me entrega mis documentos señalando con la mano la dirección de la puerta, sigo hacia el área de recoger el equipaje, este aeropuerto es enorme y después de un caminar por una serie de pasillos interminables, encuentro el área donde debería recoger mi equipaje pero mi maleta no está por ningún lado, le pregunto a una de las encargadas y ella solo me señala que camine al fondo del pasillo, a lo lejos veo a otra persona que tiene un grupo de maletas y logro ver la mía entre ellas, con señas le indico a la persona que si la puedo tomar, el confirma con mi número de boleto y me la entrega.
Había contratado un servicio de taxi para que me llevara del aeropuerto al hotel así que cuando salgo veo a la conductora de taxi y me hace señas para que me acerque, de inmediato toma mi maleta y me saca del brazo del tumulto de gente, le digo que necesito un chip de teléfono, nos comunicamos a puros gestos y muecas, ella me lleva al pequeño puesto del aeropuerto donde lo puedo hacer, habla con las encargadas me pone en la fila y empieza un caos super divertido donde se gritan, conversan, me señalan, mi teléfono ya ha pasado como por tres personas, toman mis datos del pasaporte todo muy caótico, me instalan el chip y de nuevo la taxista se lleva mi maleta y me dice que la siga, nunca me había sentido tan perdido en la vida, pero la verdad no me molesta, confío en que la energía que me trajo acá me lleva por buen camino…espero.
El viaje al hotel fue tranquilo, Beijing es una ciudad impresionante y muy ordenada, al llegar le pregunto a la conductora su nombre, Xu Li 徐麗, lo repite lentamente. Ella me dio la impresión de alguien muy trabajadora e inteligente, nos comunicamos con gestos, muecas y el app traductor, ya que mis 300 días de Duolingo han resultado inútiles hasta el momento.
Le pregunto si me podría llevar a recoger al Sifu Raúl del aeropuerto en un par de horas, me dice que sí, pero le tendría que pagar por adelantado, negociamos el precio rápidamente y me deja en el hotel, cuando se fue me quede pensando si fue buena idea pagar por adelantado, en fin, de nuevo decido confiar.
El hotel esta bien, junto al lobby tiene un restaurant pequeño, llegue a eso de las 11am y viaje toda la noche, por lo que llegué con mucha hambre. Pedí algo sencillo, unas papas fritas con una cerveza. La cerveza era gigante y al no tener nada en el estómago sentí el efecto del alcohol rápidamente. Aun sigo pensando si fue buena idea pagar por adelantado y si no viene, bueno igual, pediría un taxi en el hotel o de alguna manera se soluciona.
termine la cerveza rápidamente, no por ebrio sino porque hacia calor y me dispuse a salir a explorar me quedaban dos horas antes de que llegara el vuelo de Raúl y quería dejar de pensar si Xu Li regresaría por mí.
El hotel está bastante céntrico, muy cerca de una de las calles más turísticas en Beijing Wangfujing street 王府井大街. Camino un poco, la ciudad es muy limpia, las calles amplias y ordenadas. Esta calle se caracteriza por tener mas de 700 años de historia y su nombre viene de Wangfu, Mansión real y Jing que significa pozo, supuestamente hubo en algún momento 8 mansiones reales y un pozo de agua dulce. La calle tiene casi 2 kilómetros de largo y hay muchas tiendas modernas. Para cruzar la calle además del semáforo para los automóviles, hay en el suelo de la acera una luz que cambia de color rojo a verde indicando cuando el peatón puede caminar, además de señales sonoras, si alguien se acerca mucho al borde de la acera cuando la luz está en rojo para el peatón, suena un pitido hasta que la persona retroceda a la zona mas segura, o hasta que un chino te indique que te quites para que deje de sonar el pito con una risa burlona y una amable palmada en el hombro.
Luego de explorar por 1 hora vuelvo al hotel para esperar a Xu Li, me dijo que a las 2 me recogería. Son las 2 y no aparece, pienso que perdí el dinero, que fui un tonto al confiar, que debí pedirle más información ya que solo tenia el contacto de Wechat (red social china que usan para absolutamente todo). Cuando ya había perdido la esperanza, ella me escribe que tuvo otro viaje pero que ya viene por mí, por suerte el vuelo de Raúl recién aterrizaba y pensé que teníamos tiempo de llegar al aeropuerto.
Wangfujin Street
Xu Li llego al hotel y me volvió el alma al cuerpo, por suerte no fui estafado.
En China manejan muy rápido y digamos que las leyes de transito se toman mas como sugerencias, pero de alguna manera es un caos controlado, todos se acomodan y se dan espacio y no se usa tanto la bocina como en otros lados.
Ella me pregunta a que hora llega el vuelo de Raúl y me pide mi teléfono para revisar, le cambia la cara y nos damos cuenta que vamos para el aeropuerto equivocado, Raúl llega al Beijing Daxing international Airport que queda un poco mas lejos. Cambiamos de ruta y vamos hacia el aeropuerto Daxing el cual es el mas nuevo y moderno.
Desde Chile los amigos y alumnos de Raúl me preguntan si ya llego y si ya estoy con él, les digo que voy en camino a recogerlo, pero empiezo a sentir la presión de todo un país por su desaparecido maestro.
Perdidos en el parqueo del aeropuerto Xu li me dice que los encontraremos, con una actitud decidida. Encontrar la puerta de salida fue bastante complicado, después de al menos 45 minutos buscando la puerta correcta y mi teléfono explotando de mensajes reclamando un maestro de Kung-fu extraviado, encontramos a Raúl.
Ya en el taxi y con Sifu Raúl aun en shock por la accidentada salida del aeropuerto, me siento contento de que, con sus pequeños problemas, pero las cosas van saliendo más o menos bien.
Estamos bien ya nos encontramos después de viajar cada uno por mas de 30 horas y ahora si comienza la aventura.
Sun World Hotel, en Beijing. China 2024
Nos quedan tres días para explorar Beijing. Siguiente objetivo, ¡La gran Muralla China!